Guía para huéspedes
En Cabibee tratas directo con el anfitrión. Estos pasos y etiquetas te ayudan a elegir bien y a reservar seguro.
El anfitrión validó su identificación oficial con una selfie. Sabes que es una persona real y quién es.
El anfitrión comprobó su identidad y mantiene vigente su verificación con Cabibee. Es la etiqueta más completa sobre la persona.
Comprobamos con documentos que la dirección existe y que el anfitrión es dueño o administra la propiedad.
El anuncio usa el motor de reservas: pagas en línea, firmas el contrato y todo queda registrado.
El anfitrión pagó para que su anuncio aparezca primero. Es publicidad, no una verificación: revisa también las otras etiquetas.
El anfitrión todavía no completa ninguna verificación. No siempre es malo, pero toma más precauciones.
¿Por qué revisar las etiquetas?
Cada etiqueta es una comprobación que el anfitrión pasó. Entre más tenga, más sabes de con quién tratas. Las estafas más comunes en rentas son anuncios de personas que no existen o de lugares que no son suyos: identidad y ubicación verificadas cierran esa puerta.
Las etiquetas ayudan, pero no son garantía. Usa tu criterio y lee siempre el contrato.
Los anuncios con «Reserva protegida por contrato» te dan más respaldo que un trato sólo por mensajes:
Pago dentro de Cabibee
Con tarjeta, sin transferencias a cuentas desconocidas ni depósitos en efectivo.
Contrato firmado por ambos
Fechas, precio, depósito, reglas y cancelación quedan por escrito antes de llegar.
Registro de la estancia
Mensajes, pagos y contrato quedan guardados en tu cuenta por si hay un desacuerdo.
Disponibilidad real
El calendario se actualiza con cada reserva, así evitas que te cancelen por doble reserva.
Los anfitriones confían más en huéspedes con identidad verificada, y algunos sólo aceptan reservas así.
Membresía de huéspedCabibee no es parte de los acuerdos entre anfitrión y huésped. Consulta los Términos y condiciones y el Aviso de privacidad.
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